Por Selva Florencia Manzur
Su risa es una explosión que contagia y su energía penetra todos los
proyectos en los que se involucra. Mariana Fabbiani es una de las caras
más populares de la TV argentina y, luego de un año de relax dedicado a
su hija, Matilda, está lista para volver con todo.
Fabbiani regresará en enero a la conducción, pero esta vez se
embarcará en la aventura de estar al frente de un reality. Se llamará El
artista del año y se verá por El Trece.
Dueña de una voz inconfundible, la nieta de Mariano Mores se prestó a
una amena charla con Escenario & tendencias en la presentación de
la revista Revolvete, que es auspiciada por los jugos Clight. En el
evento, que se realizó en el Mendoza Plaza Shopping, la rubia se sacó
fotos con admiradores y lució un look muy sexy.
El sábado 17, además, conducirá los premios Tato, que entrega la Cámara Argentina de Productoras Independientes de Televisión.
–¿Cómo surge tu participación con el lanzamiento de esta revista?
–Me llamaron para contarme que lanzaban esta revista y me gustó la idea
de que estuviera dirigida a nosotras y que se pudieran leer entrevistas
en profundidad, que a veces ayudan a otras mujeres y sirven para
compartir experiencias, porque al final a todas nos pasa lo mismo. Está
bueno que haya medios que se especialicen en cosas que tienen que ver
con nosotras. La propuesta de renovarte, revolverte y buscar dentro de
uno, me gustó.
–Cuando llega el fin de cada año, ¿solés hacer balances o proponerte nuevas metas?
–Es muy necesario hacer un balance y el hecho de estar revisando todo el
tiempo lo que uno va viviendo hace que crezcas como persona y aprendas.
Soy una persona muy consciente de mis actos, me gusta pensar mucho en
las decisiones que tomo.
–¿Cómo viviste entonces un año alejada de la TV y en el rol de mamá?
–Me tomé un año para mí y para mi hija y fue maravilloso. Me dejó
reencontrarme con un montón cosas que tenía ganas de hacer. Amo lo que
hago, me encanta trabajar, así que nunca lo planeé como un año sabático,
pensé en tomarme unos meses y se fue dando. Justo arrancaba ella el
jardín y pude hacer la adaptación con ella y otras cosas que no me
quería perder, porque sé que no las voy a volver a vivir con ella. Fue
un año de otro tipo de trabajo, de mamá. Hace 20 años que trabajo en la
tele y es la primera vez que paro. Estuvo bueno saber que también puedo
disfrutar de esto, aunque tenía miedo porque escuchás tantas cosas...
Pero me encontré, por suerte, siendo una persona normal (risas).
–Te encontraste viviendo la televisión como espectadora...
–La verdad es que cuando sos madre, tenés sólo ratitos para ver
televisión, nada más, y no podés estar pendiente. Amo la tele como
medio, pero este tiempo afuera me ayudó a encontrar cosas que tengo
ganas de hacer. Fue un año de mucho crecimiento a otro nivel. Además,
está bueno extrañar también.
–¿Qué análisis hacés del presente de la TV argentina?
–La miré muy desde afuera, por eso no puedo hacer un análisis y además,
porque me siento parte. Juzgar cuando no estuve es poco elegante. Lo que
sí puedo decir es que hay muchas cosas parecidas, pero como espectadora
disfruto de los programas, de las ficciones, aunque tengo ganas de ver
un poco más de diversidad en la programación.
–¿En qué te cambió ser madre?
–No puedo pensar en ningún aspecto de mi vida que no haya sido
transformado con la maternidad, y todo para bien. Lo recomiendo
ampliamente. Nunca fui Susanita, nunca fui la mujer que todo el tiempo
hablaba de ser madre, pero tener a Matilda me cambió todo. No era algo
que sentía que tenía que hacer para sentirme realizada como mujer. Pero
ahora que soy madre, reconozco que es una experiencia intransferible,
que hay que vivirlo. La vida se volvió más linda.
–En el verano volvés a la televisión y debutás como conductora de un reality, ¿cómo te estás preparando?
–Estoy muy entusiasmada, es un proyecto muy grande. Mucho no puedo
contar porque me tienen multada, pero es un programa diferente a todo lo
que hice hasta ahora. Con un equipo de gente de lujo y con mucho
talento. Arrancamos en enero y estamos trabajando a full.
–¿Ves realities?
–La verdad es que me entusiasmaron al principio, cuando recién surgió el
género. Hay algunos que me gustaron y otros no tanto, sólo puedo decir
que éste va a ser diferente.
–Actuaste en Montaña Rusa, Mi familia es un dibujo y Los pensionados, ¿volverías a trabajar en ficción?
–Me gustaría. Me han ofrecido muchas veces, pero lo haría más como un
juego, porque estoy enamorada de la conducción. La ficción me alejaría
de eso, porque te consume mucho, y más con una nena. Además, este
proyecto que voy a hacer ahora tiene que ver con todo lo artístico y me
gusta desde ese lugar. La ficción siempre está pendiente y algún día voy
a volver.
–Además de actuar y conducir, has cantado y has hecho teatro infantil, ¿te queda algo por hacer en lo profesional?
–Por suerte, mil cosas. Siento que hice un montón de trabajos que me
había propuesto. Mi cabeza todo el tiempo se anima a dar un paso más y
se me ocurren cosas para más adelante. Hay tanto por hacer. Ahora estoy
concentrada en este programa, que tiene mucho de lo que me gusta y creo
que la gente lo va a disfrutar y le va a gustar ver tanto talento.
–Tu marido, Mariano Chihade, está en la producción del programa, ¿cómo es trabajar con él?
–Por ahora venimos bárbaro. Por ahora... (risas).
–Falta el hermanito para Matilda...
–La verdad que tengo re ganas, pero por ahora falta. Ya se va a dar.